Nadie te dice lo puta que es la esperanza. Lo terriblemente traidora y manipuladora, lo fría y calculadora que puede llegar a ser. Nadie te dice que el amor es cosa de uno. Que de nada vale lo que hagas si no tienes a la suerte de tu lado, y que rebelarse sólo empeora las cosas. Que hay que ser dócil.
Nadie nos dijo nunca que a veces no hay alternativas buenas. Que entre las opciones no siempre hay una correcta. Nadie habló de aquel que luchó por conseguir lo que quería y fracasó. Nadie, de que Platón murió solo y triste, idealizando y soñando con algo que nunca conseguiría.
Reblogged from onelapsuslinguae
Recuerda que nadie nos prometió nada. No fuimos traidos para ser felices o para enamorarnos. Nuestra vida no es más que un cúmulo de casualidades, tan carentes de sentido como el resultado de éstas.
“Quizá esto sea la nada, nada simplemente
una equivocación, una sonrisa que no llega a realizarse
y acaba siendo una boca en curva ascendente.
Un agua que no moja,que no calma la sed
el verano
una calamidad, una relajación estrepitosa, quizás esto sea la nada.
El desajuste al que todos tememos, esa probabilidad ínfima, que adquiere tamaños
astronómicos, cuando se materializa.
Un beso al aire, la felicidad fingida. Un agujero por donde las cigüeñas escapan, una herida desde donde el frió vigila y constipa.
Una estupidez mas, una sonrisa menos. Nada. […]”
“I still have the dream sometimes. I do. I come home from the store and find you on my doorstep with a suitcase. And not your entire wardrobe. Just a carry-on, a duffel bag. We don’t say anything, but you have this look in your eye that kills me. It just…And I unlock the door and let you in. And that’s it. That’s the dream. When I wake up, I wake up happy…vibrating for a few seconds with my head in the sand…content. Then it goes away, and you go away. I really don’t want to get out of bed then because it’s cold out there, but I do. I get up. Life goes on.”
-Dakota Skye
“No tienes razón -replicó el demonio-; lejos de amenazar, me limito a razonar contigo. Soy malvado porque soy desgraciado. ¿No me odia y me rehúye la humanidad? Tú, mi creador, me despedazarías y te alegrarías, tenlo presente; así que dime, ¿Por qué tengo yo que compadecerme del hombre más de lo que se compadece él de mí? Si pudieses arrojarme a uno de esos precipicios de hielo y destruir mi cuerpo, obra de tus propias manos, no lo llamarías homicidio. ¿Y debo respetar yo al hombre, cuando él me condena? Que intercambie sus amabilidades conmigo, y en vez de daño derramaré sobre él todos los beneficios con lágrimas de agradecimiento por su aceptación. Pero no; los sentimientos humanos son barreras insalvables para nuestra unión. Sin embargo, no obtendrás de mí una sumisión de abyecta esclavitud. Vengaré mis ofensas; si no puedo inspirar afecto, inspiraré terror; y a ti, mi mayor enemigo, por ser mi creador, te juro un odio inextinguible. Ten cuidado; buscaré tu destrucción, y no descansaré hasta desolar tu corazón, a fin de que maldigas la hora de tu nacimiento.”
Frankenstein.